Sin debate no hay nada
“Mi libertad es sintonía que no es identidad ni uniformidad de mi deseo con el deseo de otros, un deseo que no surge de la carencia, sino de la afirmación de ser, de una plusvalía de deseo”.
Enzo Del Bufalo: Notas de babilonia, p. 752
Para mucha gente zambullida en el frenesí de “la práctica” la discusión puede aparecer como un estorbo, sobre manera, aquellos debates que ponen en cuestión las creencias más rupestres y los consuelos ideológicos que dejan dormir tranquilos a tantos funcionarios que no entienden casi nada.
Pero debatir es otra cosa, no se trata de la majadería de llevar la contraria, ni de la manía de dejar constancia de opiniones. Los debates existen porque la vida es ella misma una compleja trama de contradicciones, porque somos diferentes (afortunadamente), porque la uniformidad de visiones es siempre sospechosa.
Alienar un punto de vista por cálculos pragmáticos ha sido la desgracia de todo aparato.
Adosarse a la línea oficial ha sido históricamente el expediente de los oportunistas. Hipotecar la autonomía crítica del pensamiento ha sido desgraciadamente la fatalidad de la izquierda burocrática en todo mundo. La primera regla de oro para derrotar el pragmatismo ciego es habilitar espacios de debate, crear condiciones apropiadas para que las discusiones fluyan (hay muchos debates falsos). Normalmente los aparatos de poder son alérgicos a cualquier debate serio. Por eso hay que ganar la batalla primaria de contar con espacios para el debate, el clima y las condiciones para que no se escamoteen las discusiones que importan. Ello acredita los más disímiles esfuerzos por abrir ventanas que aireen la polémica, que faciliten el libre juego de tendencias intelectuales, que propicien la libre circulación de las ideas, en fin, que den vida a la diversidad ético-epistémica que es consustancial a la idea misma de emancipación radical.
Donde no se debate reinan los automatismos despóticos de espíritus cosificados. Donde no hay discusión lo que prima es la lógica del poder burocrático: el practicismo, el tareismo, el seguidismo, la vida instruccional de todos los aparatos del viejo Estado, etc.
Una cultura del debate nace de otras fuentes y de otra sensibilidad. Para que haya debate de ideas es menester tener ideas. Allí comienzan los problemas: no abundan los militantes bien formados, los ciudadanos cultos, la gente con apropiados equipamientos intelectuales como para hacerse presentes en los debates que marcan rumbos. En su lugar, a causa de la ramplonería reinante, se propicia la lógica del coro, el consignismo y las recetas ideológicas simples, la igualación por abajo y la consiguiente masificación de los lemas oficiales.
La ausencia de debates serios equivale a la liquidación anticipada de todo chance de cambio cultural (el verdadero lugar de los cambios revolucionarios). Prácticas y discursos envueltos en sonoridades “revolucionarias” van y vienen con gran facilidad. No hay voluntad de fraude en esta inquietante paradoja, lo que hay es la fatalidad de un proceso que no ha puesto suficiente empeño para encarar la tarea mayor de la formación de la gente, de la elevación del nivel intelectual, de la complejización de los problemas que enriquece las opciones. El facilismo de compactar la mediocridad en coros bulliciosos es un espejismo que rentabiliza políticamente pero que pospone lo que es esencial: nada remplaza una sólida formación intelectual.
Mientras tanto hay que cargar con lo que hay, abrirse paso en la adversidad de las incomprensiones, no ceder a los chantajes del pragmatismo, ninguna concesión al paradigma de la simplicidad. Hay que animar esta “aburrida travesía” (así la llama el amigo Javier Biardeau) tensando los lugares comunes, haciendo las preguntas inconvenientes, poniendo en evidencia lo que la fuerza bruta escamotea sistemáticamente.
“A tres manos” es justamente ese intento de promoción del debate por encima de las grillas y las camorras. Con la energía y la pasión con las que vibra cada cual, en los estilos y maneras que imprime cada colega a su manera de pensar.
Depende de nosotros la fecundidad y la trascendencia de lo que aquí discutimos.
Escrito por Rigoberto Lanz Rodriguez (15/08/2010) rlanz@cipost.org.ve
Del Periodismo al Periodismo Pornografico del dueño o como Quelacreo.com se apropio de EL Nacional hace años
Me cayo como una sopresa bien grata en estos dias cuando la periodista Angie Rodriguez de El-Nacional.com me dedico minutos de su tiempo para debatir sobre la asquerosa portada del periodico donde ella trabaja y su posición como parte de ese “equipo”, mas grato es aun que aparezco en un post de su blog algo que no dejo de agradecer, pero, no dejo pasar la ocasión de contestarle a la bella Angie, porque creo que en su post hay muchas omisiones y posiciones acomodaticias, claro no hay que olvidar que su jefe no perdonaria cuestionamiento alguno a SU linea editorial.
Pero antes de pensar le dejo esa especie de “No creo mediatico” que siento y defiendo, para que Angie comprenda mejor mi posición leanlo acá.
La cosa empieza asi
El Nacional desplegó este viernes 13 de agosto una evidente campaña política en contra del Gobierno, basada en el tema de la violencia y la inseguridad.
En este sentido, despliega una enorme gráfica que data de 2006 según el CICPC y diciembre 2009 según El Nacional, donde se muestra un grupo de cadáveres apilados, supuestamente en la Morgue de Bello Monte.
El cuerpo CIUDADANOS también se hace alusión al tema de la violencia, en un reportaje que se centra en la supuesta falta de estadísticas oficiales en la materia. Al respecto, se cita al sociólogo Ramón Piñango y a Luís Cedeño, coordinador de la ONG Paz Activa, quienes coinciden que el Gobierno “oculta” el tema de la inseguridad porque “políticamente” le estaría afectando, y que la supuesta ausencia de cifras justifica que las ONG y los medios publiquen datos de su propia elaboración.
Pero si vemos el contenido de la “noticia” con la mega foto al mejor estilo de web tipo Quelacreo.com no coinciden en lo mas absoluto, primero por el titular “15 millones de armas ilegales en el país”
Uds se imaginan que esa cifra (cuestionamiento hecho a Angie) fuese verdad? cualquier persona con 1/4 dedo de frente la cuestionaría inmediatamente porque se desprende que en una población de 28.833.845 habitantes que ostenta Venezuela en datos del INE hasta el 30 de junio de 2010, el segmento poblacional que pudiese estar armado se ubicaría entre los 5 años hasta los 64, lo que se traduce en 24.287.427 personas.
Los 24.287.427 personas (5-64 años) es dividido entre las supuestas “15 millones de armas ilegales”, arroja una tasa de aproximadamente 60 y 63% de la población armada, traduciéndose en que de cada 8 individuos, aproximadamente 5 podrían estar armados.
Pero si pa que se vea mas dantesca la cifra colocada irresponsablemente por EL DUEÑO del El Nacional (recordar que ni una fuente de cita) la clase E es decir lo mas pobres son aproximadamente unos 8.000.000 de venezolanos y venezolanas, se puede intuir (porque para EL DUEÑO de ese medio y los DUEÑOS de los otros medios, los pobre solo aportan cifras rojas y solo aparecen en las paginas de sucesos) cada persona tiene casi 2 armas, hasta las amas de casa pues. Es creíble esa cifra? para mi mas alla del tufito manipulador de “eres chavista” esa cifra es una gafedad de ciencia ficción.
Pero ademas del cuestionamiento al encabezado se le coloca la foto, algo que si, despierta cierto fetiche-morbo IGUALITO como el que despertaba en muchos la pagina (afortunadamente ya no existe, pero creo que encontraron cobijo en El Nacional) quelacreo.com la foto a destiempo divorciada de la realidad “creada” del encabezado. la foto en cuestion tiene dos versiones en cuanto a fechas (porque esperar hoy para colocarlas?) el CICPC que es de 2006 y EL DUEÑO de El Nacional que es de 2009.
Cual es la intension y es a lo que voy: Los medios no son esa inocentada llena de honestidad que plantea mi linda Angie, no eso nadie en este pais lo compra como argumento para defender a un medio, los medios (casi en su totalidad) son espacios de promoción de ideas, de productos, de mercancia, son simples empresas que se escudan en una receta moral y etica que en este pais NO EXISTE, se amparan en una libertad que ellos no profesan para hacer lo que han hecho: generar odio y desprecio hacia uno u otro bando.
Ademas los medios son vendedores, ellos ocultan realidades que no convienen por razones comerciales, es el caso del Federal la mas evidente de ello, en Globovision se oculto y se OCULTA la estafa del Federal a los ahorristas pero antes que me diga Angie que ese es un medio y El Nacional es otro porque le diria algo tan simple: Porque El Nacional ha escurrido el bulto en ese tema? así como el Universal entre otros? simple, son empresas privadas, no medios que informen que hagan verdad ese falso discurso manipulador e inexistente de la “objetividad, veracidad”
Es tan evidente de que la unica intencionalidad (ademas de malsana) que hubo en la portada de El Nacional es el tweet que escribió horas antes de “fijar” la primera plana (la decide el editor o DUEÑO del medio) escribió:
“Vamos a dar unos ejemplos de pornografía periodística….” en su twitter
El “montaje” es evidente y la intencionalidad tambien, pero cual es mi reclamo? pues que es mas sincero, es mas honesto que el Nacional y su equipo (incluyendote Angie) le digan a la gente algo así como “Miren somos enemigos de Chavez y siendo eso no esperen que nosotros digamos verdades y menos aun resaltemos logros, nuestra intención es que caiga, por lo tanto no hay en este medio objetividad, transparencia y menos aun veracidad alguna ya que somos actores politicos” es mejor eso a que nos caigan (se caigan y peor aun que le caigan a su propia gente) que son lo que no son.
Del resto mi linda Angie, termino diciendo que desde este lado de la acera nos que tengamos la verdad, la verdad se construye no se inventa o se monta con una portada jalada por los cabellos solo para complacer las desquiciada ira de un personaje funesto para el periodismo venezolano como EL DUEÑO de el Nacional.


